ESPAÑA - ITALIA (GDANSK)
Aunque el partido se jugaba en Gdansk, el día anterior se disputó un España-Italia entre aficionados en Varsovia y al finalizar el partido rezamos para que se cumpliera el triunfo español al día siguiente.
Dos días después del pistoletazo de salida, debuta la campeona de Europa y del mundo en Gdansk, una pequeña región del norte de Polonia bañada por el mar báltico. Tras un largo viaje en el Polski bus, llegamos a un Gdansk que no sabíamos si era polaco o español, pues la marea roja estaba presente en todos los rincones y el español se oía en cualquier parte. Banderas, pelucas, bufandas, caras pintadas, toreros, caballos, super héroes y un gran etcétera se desplazaron hasta la ciudad polaca para dar su apoyo a la mejor selección del mundo tanto dentro como en los aledaños del estadio.
Al igual que la ciudad, los autobuses iban cargados de españoles y de polacos que iban a apoyar a la selección española. A pesar del 1-1 la afición disfrutó de Gdansk hasta altas horas de la madrugada, en un ambiente distendido y sin altercados, esperando ya el siguiente partido.






